viernes, 20 de mayo de 2011

La conveniente ética de otros




Baste una pregunta hipotética para aclarar en gran medida el asunto. Si el Gobierno de Laura Chinchilla aún mantuviera el control de la Asamblea Legislativa a través de su alianza con el Movimiento Libertario, ¿hubiera roto esta alianza por los cuestionamientos que ahora surgen del financiamiento de campaña del partido libertario?

La respuesta es un sencillo y rotunda: no.

En el pasado, tanto con el PUSC como con los partidos cristianos y con el ML, el PLN ha venido haciendo pactos escritos y de hecho mediante los cuales han gobernando ―o desgobernado― según la ocasión y hecho algunas cosillas de más.

Y a pesar de haber evidentes controversias éticas en figuras y prácticas de todos los partidos antes mencionados, nadie se cuestionó, desde la ética, el hecho de que entre ellos existieran acuerdos políticos. Era normal, hasta deseable para los apologistas eternos de la gobernabilidad, cuando hoy más que nunca es claro que la ingobernabilidad más que un fenómeno es una excusa fenomenal.

En pleno cuestionamiento de los ex presidentes del PUSC, ahí estaba el PLN pidiendo alianzas para pasar el TLC y nadie se preguntó nada de ética.

A un diputado cristiano le encontraron una partida de 80 millones de colones dirigida a su familia en un presupuesto de la República, pero nadie cuestionó la ética de esa alianza con el PLN: era un tema de asociación política.

Hasta hace poco el Movimiento Libertario era el principal “socio de gobernabilidad” del PLN, y no desde esta administración, sino desde la anterior, coexistiendo la asociación tanto a los cuestionamientos del financiamiento libertario (que vienen desde la campaña misma y no es algo nuevo) como a los propios cuestionamientos éticos de los líderes y acólitos del PLN. Nadie ni se inmutó por el tema ético.

Pero basta que un factor entre en escena para distorsionar la calma mediocre de estas prácticas: que Acción Ciudadana y su estándar ético se haga presente.

En “tiempos ordinarios”, la ética del PAC solo sería sujeto de bromas, asimilada a una ética de té y biscuit. “Ética de café y galletas” la califican los diputados del PLN, los mismos que lo primero que hicieron inaugurados en sus cargos fue tratar de recetarse un aumentazo salarial.

Una vez que, por medio de una alianza de oposición llega a la Presidencia del Congreso un integrante de Acción Ciudadana, las voces interesadas invocan la ética del PAC y sus estándares como limitante para tal alianza, o evidencia de una supuesta contradicción.

La tan anhelada contradicción que procuran quienes perdieron el control del Parlamento no existe. La Alianza de oposición se creó para mejorar la administración del debate legislativo y de los recursos y prácticas de este poder. Ya vimos que el primer año de este gobierno, con control del Congreso, no fue hacia ninguna parte. Eso sí, la alianza no se convierte en un pacto de silencio ni de protección. Que cada quien responda por sus actos.

Algo que no se debe olvidar es que todos los partidos, sin excepción, existen más allá de sus dirigentes y sus prácticas buenas o malas, porque son depositarios de la representación de los ciudadanos costarricenses que votaron por ellos. En el respeto de esa representación está la posibilidad de la alianza, no en acuerdos por debajo de la mesa o poco transparentes. Está en los ciudadanos mismos validar o castigar lo que se haga con esa representación de su voto.

Pero un cabo sigue suelto: ¿Por qué al PAC le piden cuentas de esta alianza, cuentas que el PLN en similar posición nunca dio, ha dado o se las han pedido?

Por una razón simple: los estándares éticos de Acción Ciudadana son más altos y rigurosos.

Los editorialistas y políticos encubiertos de analistas políticos que piden cuentas ahora, y buscan la contradicción ética donde no la hay, solo denotan con este tipo de razonamiento que su interés genuino no es por la ética, sino por el control del poder político y por quien lo detenta. Y encubrir un interés real con uno pretendido tiene varios nombres, entre ellos hipocresía y doble moral.




1 comentario:

HansL dijo...

Esta reflexión hoy en octubre 2018 es tan actual y valida. Total apoyo al presidente Carlos Alvarado, que escribió esto hace más de 7 años.