lunes, 28 de noviembre de 2011

Se recluta liderazgo


El 11 de mayo de 2010, tras perder las elecciones, Gordon Brown no solo dejó de ser el Primer Ministro del Reino Unido, sino que renunció inmediatamente al liderazgo del Partido Laborista.

Tres días después, el 14 de mayo, el joven miembro del parlamento, Ed Miliban, anunció que postularía su nombre para ocupar el cargo de líder de los laboristas. Ya el 25 de setiembre de 2010, cinco meses después de la derrota laborista, esta agrupación contaba con un liderazgo renovado, el de Miliban.

En febrero de 2010, Acción Ciudadana no logró su objetivo de llegar al Poder Ejecutivo en Costa Rica, y la misma noche de la elección, Ottón Solís, candidato y líder fundacional del partido, anunció que no volvería a postularse como candidato a la Presidencia. Hoy, al cierre del 2011, casi a dos años de pasadas las elecciones, la sucesión de liderazgo en Acción Ciudadana es una incógnita, no solo para los paccistas, sino para todo el país.

En tanto en Costa Rica, el país sufre un des-gobierno más de Liberación Nacional, de promesas vacías como en el caso de la seguridad ciudadana, de la seguridad social al borde de la quiebra y colapso, de contradicciones flagrantes, de inconsecuencias e incapacidades retratadas desde el Monumento de la Platina hasta los múltiples focos de insatisfacción ciudadana y desacuerdo.

Ante este panorama, el país necesita que el principal partido de oposición aclara y define su opciones de liderazgo.

Sería un error postergar la definición de liderazgos claros y con ello no levantar una alternativa real de cambio. ¿Quiénes son las personas que el partido propone a Costa Rica para liderar el país? Dentro de la visión de Acción Ciudadana, ¿cuáles son los énfasis temáticos y de estilo que proponen llevar al gobierno? ¿Cuáles son sus equipos de gobierno?

Esta preguntas se deben responder de cara al partido mismo, pero principalmente a los costarricenses, pues es a ellos a quienes se aspira a representar, y más aún, a quienes se les busca procurar buenas oportunidades para la vida.

La razón funcional es que un partido requiere liderazgo claro para marcar acentos, estilos y sobre todo prioridades y ejecución. Una razón práctica es que el PAC debe dar a conocer al país sus figuras y sus ideas con tiempo, de manera oportuna para que los costarricenses puedan sopesarlas. Esto trasciende el miedo cuasi genético del costarricense a avivar los “fuegos electorales.” Más que fuegos electorales, es impostergable encender “los fuegos del liderazgo” en Acción Ciudadana.

Otro error sería “esperar que se aclaren los nublados del día”, sea de una hipotética alianza, en algunos casos con cúpulas de no buena reputación, o de otros factores externos al PAC. Es imperativo delinear un futuro claro para el país y exponer a esas figuras que deben tomar primero las riendas del partido y luego del país.

Stephen Covey dice que existen tres constantes en la vida: “el cambio, la capacidad de elección y los principios”. El cambio en Costa Rica es necesarísimo y urgente. Los principios de Acción Ciudadana se mantienen sólidos como desde el primer día... pero nuestra capacidad de elección está mermada en tanto no haya esta definición.

Ha llegado la hora de hablar con claridad sobre la intención de gobernar y enderezar el rumbo de Costa Rica. Y es una discusión que amerita nombres, apellidos y voluntad. Liderar no es un sustantivo, es un verbo. Y el liderazgo no es un suceso ajeno al líder: liderar es una decisión.

domingo, 31 de julio de 2011

Generosidad y Responsabilidad


Quienes no apoyamos ni las políticas ni la mayoría de las acciones de la administración pasada y la presente, y que calificamos la ética de ambas como frágil sino es que omisa, vivimos hoy un dilema.

La administración de Laura Chinchilla, pero principalmente Costa Rica, atraviesa momentos delicados. Y la razón de esto no es que un “popularímetro” esté en rojo.

Los que están en rojo son los indicadores de las finanzas públicas, la sostenibilidad de la CCSS, los indicadores de seguridad ciudadana y uno esperaría que la actualidad de los anteriores no distraiga del todo la atención sobre otros que tienen tendencia a deteriorarse en bloque como el índice de desigualdad y la pobreza misma.

Así las cosas, el dilema es el siguiente:

Si en campaña doña Laura propugnó el Adelante sin comprometerse con impuestos, pero ahora todo lo condiciona a eso, si la mesa en verdad estaba tan bien servida como en teoría la dejó Oscar Arias, pero vemos todo lo contrario, si “el Seguro está seguro” como repitió Eduardo Doryan desde la Presidencia de la CCSS pero la crisis no la puede tapar ya nadie; y si todo ese desfile de poses y farsas le valió a doña Laura más del 40% de los votos emitidos en la elección, pues muchos se sienten tentados a pensar que tal vez esto es lo que Costa Rica se merece.

Ahí están los responsables al alcance de la mano y de la historia, y a la larga, más de lo mismo fue lo que quiso el electorado. Pues bien, muchos tenderán a decir como se ha puesto de moda: tome pal pinto, y no queda nada más que apechugar por tres años más.

Sin embargo, y por más que esta postura tenga en parte verdad y algo de justicia poética, si se asume para la acción o la inacción política, la que pierde es Costa Rica.

El desastre está ahí, pero quienes lo sufren son los asegurados, las personas enfermas, los ciudadanos asustados y las víctimas de la violencia y de la inseguridad, y las personas más vulnerables golpeadas por la pobreza y la falta de inversión social.

Y si bien es esencial en una democracia sentar responsabilidades, lo cuál deberá ocurrir, lo cierto es que los costarricenses lo que están buscando son soluciones. Y es ante esto a lo que debemos responder.

La oposición debe trascender el señalamiento de los errores ―tarea que tiene material para prolongarse ad infinitum, para muestra un René Castro― y debe convertirse en catalizador de las soluciones. La oposición desde la Presidencia del Congreso encabezada por Juan Carlos Mendoza de Acción Ciudadana, y desde otros espacios, debe tender la mano al Poder Ejecutivo para ofrecerle las respuestas y desarrollar los procesos que demanda la ciudadanía y que la administración no ha tenido, ni ha sabido generar.

El principal patrocinador político de Laura Chinchilla, cómodamente, le ha dado la espalda como si el naufragio nada tuviera que ver con él, y su partido está ya fragmentado en la repartición hipotética de 2014. Laura Chinchilla puede salvar su administración si hace un giro poco ortodoxo, por lo menos para estándares del PLN, y busca no solo dialogar por dialogar, sino conseguir acuerdos concretos con la oposición.

Este esfuerzo requiere a su vez de generosidad de parte de la oposición, en la medida de que debe asumir aún más la cuota de responsabilidad que le otorga el control del Congreso y debe proyectar su visión para Costa Rica, y también de parte de la administración y del PLN, en reconocer que necesita ayuda.

A fin de cuentas, la ganadora sería solo una, la hasta ahora más perjudicada: Costa Rica.

(En la foto, un line-up que da miedo...)

viernes, 20 de mayo de 2011

La conveniente ética de otros




Baste una pregunta hipotética para aclarar en gran medida el asunto. Si el Gobierno de Laura Chinchilla aún mantuviera el control de la Asamblea Legislativa a través de su alianza con el Movimiento Libertario, ¿hubiera roto esta alianza por los cuestionamientos que ahora surgen del financiamiento de campaña del partido libertario?

La respuesta es un sencillo y rotunda: no.

En el pasado, tanto con el PUSC como con los partidos cristianos y con el ML, el PLN ha venido haciendo pactos escritos y de hecho mediante los cuales han gobernando ―o desgobernado― según la ocasión y hecho algunas cosillas de más.

Y a pesar de haber evidentes controversias éticas en figuras y prácticas de todos los partidos antes mencionados, nadie se cuestionó, desde la ética, el hecho de que entre ellos existieran acuerdos políticos. Era normal, hasta deseable para los apologistas eternos de la gobernabilidad, cuando hoy más que nunca es claro que la ingobernabilidad más que un fenómeno es una excusa fenomenal.

En pleno cuestionamiento de los ex presidentes del PUSC, ahí estaba el PLN pidiendo alianzas para pasar el TLC y nadie se preguntó nada de ética.

A un diputado cristiano le encontraron una partida de 80 millones de colones dirigida a su familia en un presupuesto de la República, pero nadie cuestionó la ética de esa alianza con el PLN: era un tema de asociación política.

Hasta hace poco el Movimiento Libertario era el principal “socio de gobernabilidad” del PLN, y no desde esta administración, sino desde la anterior, coexistiendo la asociación tanto a los cuestionamientos del financiamiento libertario (que vienen desde la campaña misma y no es algo nuevo) como a los propios cuestionamientos éticos de los líderes y acólitos del PLN. Nadie ni se inmutó por el tema ético.

Pero basta que un factor entre en escena para distorsionar la calma mediocre de estas prácticas: que Acción Ciudadana y su estándar ético se haga presente.

En “tiempos ordinarios”, la ética del PAC solo sería sujeto de bromas, asimilada a una ética de té y biscuit. “Ética de café y galletas” la califican los diputados del PLN, los mismos que lo primero que hicieron inaugurados en sus cargos fue tratar de recetarse un aumentazo salarial.

Una vez que, por medio de una alianza de oposición llega a la Presidencia del Congreso un integrante de Acción Ciudadana, las voces interesadas invocan la ética del PAC y sus estándares como limitante para tal alianza, o evidencia de una supuesta contradicción.

La tan anhelada contradicción que procuran quienes perdieron el control del Parlamento no existe. La Alianza de oposición se creó para mejorar la administración del debate legislativo y de los recursos y prácticas de este poder. Ya vimos que el primer año de este gobierno, con control del Congreso, no fue hacia ninguna parte. Eso sí, la alianza no se convierte en un pacto de silencio ni de protección. Que cada quien responda por sus actos.

Algo que no se debe olvidar es que todos los partidos, sin excepción, existen más allá de sus dirigentes y sus prácticas buenas o malas, porque son depositarios de la representación de los ciudadanos costarricenses que votaron por ellos. En el respeto de esa representación está la posibilidad de la alianza, no en acuerdos por debajo de la mesa o poco transparentes. Está en los ciudadanos mismos validar o castigar lo que se haga con esa representación de su voto.

Pero un cabo sigue suelto: ¿Por qué al PAC le piden cuentas de esta alianza, cuentas que el PLN en similar posición nunca dio, ha dado o se las han pedido?

Por una razón simple: los estándares éticos de Acción Ciudadana son más altos y rigurosos.

Los editorialistas y políticos encubiertos de analistas políticos que piden cuentas ahora, y buscan la contradicción ética donde no la hay, solo denotan con este tipo de razonamiento que su interés genuino no es por la ética, sino por el control del poder político y por quien lo detenta. Y encubrir un interés real con uno pretendido tiene varios nombres, entre ellos hipocresía y doble moral.




domingo, 24 de abril de 2011

Por qué Juan Carlos Mendoza

Es el candidato de la oposición para presidir a partir del 1 de mayo la Asamblea Legislativa, lo cual no es tarea menor. Pero las notas periodísticas y los recuadros biográficos no dan suficiente cuenta de quién es este hombre de 35 años, quien de mantenerse la palabra de los 31 diputados, será el próximo Presidente del Congreso.

Por eso creo oportuno ofrecer una sucinta referencia de Juan Carlos Mendoza, a quien conozco desde casi dos lustros y con he compartido tanto en lo profesional como en lo personal.

Muchos se habrán preguntado por sus aptitudes cuando, siendo el más joven de la Fracción del PAC, resultó electo como Jefe de Fracción. Mi balance es que son tres características que lo distinguen: respeto, independencia y pasión.

Respeto, probablemente la más valiosa en el hostil panorama legislativo. Juan Carlos Mendoza es una persona que escucha. Escucha los más variados criterios, muchas veces contrapuestos, pero él procura generar las condiciones para que todas la visiones tengan oportunidad de ser expuestas y escuchadas. Esto también dice que es un hombre con una buena dosis de paciencia, bien entendida, algo vital para dirigir un órgano Parlamentario.

Como Jefe de Fracción esto fue evidente, siendo Juan Carlos profundamente respetuoso de las otras fracción y compañeros e inclusive del actual Presidente Luis Gerardo Villanueva, quien por el contrario, en muchas ocasiones hacía gala de su irrespeto a las fracciones de oposición; cortándoles sus intervenciones con abruptos apagonazos de micrófono, o con maniobras o comentarios de un pretendido humor elegante, pero que lo retratan más bien como lo opuesto.

Evidencia fue también cuando, frente a las cámaras de Canal 7, el diputado Mendoza encaró a la Jefa del PLN, no para hacer un show político, pero con la verdad. Con una voz prudente y segura le demandó a la diputada Martín el cumplimiento de su palabra empeñada, ya que ella se había comprometido con los jefes de la oposición a volver a la mesa de negociación, pero en vez de hacerlo, ella los había dejado plantados para más bien adelantarse ante las cámaras a dar su versión. Aquí el diputado Mendoza demostró que es cortés y valiente, y que le da gran valor a la palabra.

Ese mismo respeto llevó el diputado Mendoza, a Casa Presidencial y lo ofreció tanto a la Mandataria como a sus Ministros.

Independencia. Juan Carlos Mendoza se caracteriza por pedir diversos criterios, esto con el fin de alimentarse y formular las posiciones que considera a final las mejores. El diputado Mendoza no es correa por donde meramente transita el poder, sino que es un catalizador de espacios de discusión y en muchas veces de acuerdos.

Así es como Juan Carlos Mendoza encabezado y compartido luchas con su fracción, como la lucha contra el aumentazo salarial de los diputados o la lucha por proteger el agua con una reforma constitucional, pero también, con el respeto que lo caracteriza, se ha manifestado cuando su posición discrepa, divergencias que ha tenido con personas como Ottón Solís.

Juan Carlos es un apasionado de Costa Rica. Sé que está enamorado de las riquezas naturales que posee nuestro país, que es un apasionado de la institucionalidad democrática costarricense forjada no espontáneamente sino de una historia, y quienes lo han escuchado saben que es un tema recurrente en sus intervenciones.

Es un apasionado de la tecnología y la comunicación, le gusta usar tecnología de punta, pero más que esto, es un apasionado de la accesibilidad y luchará férreamente porque todo costarricense, sin distingo de ningún tipo, tenga acceso barato a agua, luz, educación, computadora, internet y otras medios; porque en éstos reconoce la alfabetización de nuestro siglo y el futuro desarrollo de Costa Rica.

Un Congreso dirigido por Juan Carlos Mendoza, no solo significaría el inicio de acuerdo de partidos, algo muy estimulante en democracia, que se vislumbra como un proyecto a tres años plazo, sino que es muestra palpable de una nueva generación de costarricenses que participan en política y que le imprimen al país una energía positiva arraigada en valores y principios que solo bien le pueden hacer a Costa Rica. Ojalá, así sea.

viernes, 25 de marzo de 2011

Una política "de reclutamiento" o "de formación"


Mi papá, que siempre trabajó en la empresa privada, decía que existen dos formas en que las empresas completan sus cargos de dirección. Cada manera define un tipo de empresa.

Está la empresa que forma a su personal, lo capacita, le da espacio de crecimiento y oportunidades de liderazgo, y es desde adentro de dónde se escogen a los más calificados para esos espacios.

Otra enfoque, es el de recurrir al entorno externo y reclutar a la persona que se considera más calificada para la asignación. Traer alguien de afuera, porque desde adentro no hay perspectivas para ese puesto.

La primera opción requiere grandes esfuerzos en capacitación, y debe controlar la competencia interna para que sea sana (!y no un aserradero!) lo que genera procesos costosos y extensos, que no sirven de mucho si no se evalúa a la gente, pero a la larga derivan en un liderazgo muy definido y comprometido con principios, además de generalmente ser muy respetado por haber "subido" desde abajo.

La segunda opción es un fast track para lograr tener el mejor cuadro (esto también es similar al fúbol, la formación de jugadores y sus posteriores fichajes), donde se puede contar con una persona de grandes cualidades prontamente, pero la cual puede generar una fricción con otros miembros más antiguos, ahora subalternos (algo que puede ser con así como levantar dudas de la fidelidad de principios del recién llegado.

Pensando en la Acción Ciudadana, no creo que uno u otro mecanismo sea superior en esta etapa.
Más bien puede que sea lo mejor echar mano de una mezcla de ambas perspectivas, con miras eso sí, a fortalecer la primera forma de organizacional, que es una tarea no consolidada.

A fin de cuentas, el liderazgo debe ser un tema de horizontes definidos, desafíos planteados, objetivos claros y metas complidas, y no de cuotas de poder o preferencias personales.

Ni por asomo una brillante entrada, pero algo que nos puede poner a pensar...

viernes, 11 de marzo de 2011

¡Despertá PAC!






En el 2010 le pedimos a la gente que despertara.

Pues bien, ahora es a nosotros mismos a quienes nos corresponde despertar.

Nunca como antes había sido tan evidente la “mejenga” y la charlatanería con que se manejan los asuntos de gobierno en Costa Rica ―de este gobierno, del anterior, y del que le antecedió...―

Comisiones Legislativas, telefonazos, wikileaks, carreteras y estadios no descubren nada nuevo, pero refrescan la memoria.

No obstante, pareciera que a poco más de 10 años de su fundación, Acción Ciudadana ―la alternativa de cambio progresista― es un partido que está extraviado, desorientado ... (nadie debería ofuscarse por esta afirmación, es un hecho evidente para cualquier agente interno o externo.)

Y si bien tengo la convicción, que sé comparto con muchos otros costarricenses, de que en nuestra agrupación existe el núcleo de ideas y propuestas encaminadas a mejorar el bienestar de la gente, así como una ética que se ha impuesto prácticas con niveles superiores de comportamiento lo cual solo puede mejorar el gobierno de Costa Rica, padecemos de la ausencia de rutas críticas para nuestra acción futura.

Este es el ánimo de este blog. Contribuir a la reflexión del PAC y que quien así lo deseé, en un espíritu crítico y constructivo, pueda compartir los suyos.

Hay tareas claves que se avecinan, como la elección (más que de una secretaría general) de un programa de trabajo con metas claras y evaluables para la Secretaría General y el Partido. También el Congreso Ideológico y la articulación del liderazgo dentro del Partido.

Es decir: ¡Salí a pensar!

(por eso el fondo con los Crestones...)